Será mañana, voy a cubrir una baja de (en principio) 15 días a un instituto de Benavente (Zamora), hoy he estado todo el día con el coche de arriba a abajo: he ido a Zamora a la Dirección Provincial de Educación a firmar el contrato, y al Instituto.
Las primeras impresiones han sido muy buenas, el instituto tiene una pinta genial: buena gente, buenas instalaciones y muy buen ambiente.
Así que si hasta hoy estaba liado entre los entrenamientos de Futbol-Sala, la Gimnasia de Mantenimiento y estudiar para las oposiciones, ahora le tengo que añadir esto.
Estoy muy ilusionado, con muchas ganas de empezar, quiero SER maestro.
Educar es lo mismo que poner un motor a una barca …
hay que medir, pesar, equilibrar… y poner todo en marcha.
Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino… un poco de pirata… un poco de poeta…
Y un kilo y medio de paciencia concentrada.
Pero es consolador soñar mientras uno trabaja,
que ese barco, ese niño ira muy lejos por el agua.
Soñar que ese navio llevará nuestra carga de palabras
hacia puertos distantes, hacia islas lejanas.
Soñar que cuando un día este durmiendo nuestra propia barca,
en barcos nuevos, seguirá nuestra bandera enarbolada.
Gabriel Celaya